El controvertido retrato de la familia real danesa

Recientemente la Casa Real de
Dinamarca ha hecho público un retrato de la familia real encargado al artista
Thomas Kluge. El artista ha tardado cuatro años en culminar su obra, que tiene
por nombre ‘Kongehuset’ o traducido al castellano Casa Real Danesa. En la
actualidad el retrato está expuesto al público y puede visitarse en el Museo del
Palacio de Amalienborg hasta marzo de 2014 donde forma parte de una exposición
denominada “Retratos Reales. Tras esta fecha el retrato se trasladará al Salón
Amarillo del Palacio de Fredensborg.
La obra no está exenta de
polémica, y ha dado la vuelta al mundo. Los medios de comunicación daneses así
como la sociedad del país no han aceptado bien este retrato. Además del toque
tétrico y serio de sus personajes, si se analiza desde el punto de vista de
protocolo se trata de un retrato que mira al futuro y no hace honor a la
actualidad de la casa real del país escandinavo. Hagamos un pequeño análisis
protocolario.

En protocolo, cuando hay que
ordenar a tres personajes, tiene mayor precedencia el que se sitúa en el centro
(1º) , a continuación quien se sitúa a su derecha (2º) (la izquierda desde el
punto de vista del espectador), y por último quien se sitúa a su izquierda (3º)
(la derecha visto desde el punto de vista del espectador). Tal como se refleja
en el siguiente croquis:  
2 1 3
Es decir, que si observamos el orden de precedencias correcto
en la actual casa real danesa, el número 1 correspondería a su soberana S.M. la
Reina Margarita. El número 2 a su esposo Henri de Monpezat, príncipe consorte y
el número 3 a su primogénito y príncipe heredero, Federico.
Si analizamos el orden de precedencias expuesto en el
retrato, este dista mucho de la realidad. El número 1 lo ocupa el Príncipe
Christian, hijo mayor del Príncipe Federico quien en realidad es el segundo en
la línea de sucesión al trono, superando a su propio padre, que queda relegado
a posiciones posteriores. En el número 2 del retrato se sitúa la Reina Margarita,
a quien debería corresponderle el numero 1. Y el número 3 ha sido asignado al
príncipe consorte, esposo de la reina, quien en realidad no tiene ningún
derecho sobre la corona danesa. En realidad es un retrato muy complejo ya que
mezcla cuestiones de protocolo oficial y de precedencias del estado, con temas
sociales donde según reza el protocolo, las señoras nunca pueden ocupar las
esquinas.
Este retrato no es el primero que se realiza en la Casa Real
Danesa, ya que hace 125 años se realizó el primer retrato de familia
representando al Rey Christian IX y a la Reina Luisa junto a su familia. En
este caso, los reyes obtienen la precedencia ocupando el lugar destacado del
retrato. El retrato fue denominado Imágenes de Fredensborg y fue realizado por
la artista Laurits Tuxen.
En cualquier caso, la obra no deja de ser un retrato de
familia y como tal hay que concederle una importancia relativa. Desde Constanza
Business & Protocol School deseamos una larga vida a la actual soberana y
esperamos seguir viendo muchos retratos de esta familia real.

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